¿Problemas al orinar?
Especialista en dolencias surgidas de problemas en la próstata.
Si alguna vez te has planteado con qué fuerza o frecuencia debes orinar, no eres el único. La frecuencia con la que orinamos es un signo importante de nuestra salud, y revelará sospechas de posibles problemas desde la infancia y a lo largo de toda nuestra vida.
Orinar entre cuatro y seis veces al día se considera normal. Pero no está fuera de lo común orinar más o menos en un día determinado. La cantidad de orina puede depender de muchos factores, como la edad, medicamentos que puedas estar tomando, la cantidad de líquido que hayas bebido o el tamaño de tu vejiga.
Es bueno, si empiezas a notar que tu forma de orinar está cambiando, que analices qué te observas. Uno de los síntomas generales pueden encontrarse en estos casos:
Estos son sólo algunos de los casos que encuentro en consulta. Con diferentes casuísticas, antecedentes y hábitos de vida, suelen tratarse de problemas de orina.
Hiperplasia Benigna de Próstata
Estos problemas vienen causados por una Hiperplasia Benigna de Próstata, por lo general. Se trata de un proceso natural del envejecimiento que en alguna etapa de la vida padeceremos.
La próstata se encuentra ubicada en el cuello de la vejiga rodeando el tubo que transporta la orina y el semen (uretra). Cuando desarrollas HBP, el tamaño de la próstata es más grande de lo normal, lo que cambiará el agujero de salida de la vejiga y apretará la uretra.
Es bueno destacar que la Hiperplasia de próstata no es cáncer de próstata y no te hace más propenso a desarrollarla. Es una enfermedad que afectará a todos los hombres a medida que avancen en edad. Hoy en día existen infinidad de tratamientos. Desde un cambio en el estilo de vida, pasando por medicación hasta la cirugía.
¿Por qué desarrollo HBP?
Con la pubertad se incrementan significativamente los niveles de testosterona en el hombre, manteniéndose prácticamente estables a lo largo del resto de la vida. Es desde este momento cuando ocurre el primer gran cambio en la próstata, creciendo en promedio al doble de su tamaño. Este crecimiento no cesa a lo largo de nuestras vidas, pues los hombres no tienen “menopausia” (pérdida de hormonas en las mujeres); y al mantener los niveles de testosterona a lo largo de la vida, la próstata nunca parará de crecer.
Síntomas
El agrandamiento de la próstata produce síntomas que afectan al flujo de orina, tales como:
- Inicio entrecortado
- Dificultades para empezar
- Un chorro débil, orinar en paradas y arranques.
Cuando disminuye su tamaño la uretra, también la vejiga tiene que trabajar más duro para expulsar la orina. Con el tiempo, el músculo de la vejiga se debilita, lo que dificulta que se vacíe. Esto puede llevar a:
- Tener que ir con mayor frecuencia, siete o más veces al día
- Incontinencia (escapes de orina)
- Una necesidad repentina y urgente
- Sentir que todavía tienes que orinar incluso después de haber ido
- Despertarse varias veces por noche para orinar
- Infecciones de orina, sangrado y piedras en la vejiga
En pocas ocasiones conduce a otras afecciones, algunas de ellas graves. Por ejemplo, puede provocar daño renal o en el peor de los casos, causar un problema que no permita orinar en absoluto.
A pesar de todo, tener la próstata más grande no significa tener peores síntomas. Cada caso es diferente y será preciso estudiarlo de manera particular. Por lo que aconsejo que, al sospechar que se sufren alguno de estos síntomas lo mejor es pedir cita y analizarlo en consulta.