Empezaré esta entrada de blog con una frase de Shakespeare que tan inspiradora me resulta: «Nuestros cuerpos son nuestros jardines; nuestras decisiones, nuestros jardineros.»
Cerrando el mes de noviembre aprovecharé para destacar la importancia del movimiento Movember en nuestra sociedad.
Si hay algo que valorar de lo conseguido por esta Fundación es la concienciación sobre el cuidado de nuestro cuerpo y nuestra salud. Digo nuestro centrándome en el sexo masculino. He ahí la novedad de este movimiento. Los hombres tradicionalmente hemos ignorado la importancia de analizar y revisar la salud de la parte del cuerpo que nos identifica.
Por el contrario, en el caso de la mujer, la necesidad de seguimiento y cuidado del aparato reproductor femenino a lo largo de toda la vida está completamente integrada en la sociedad. Las mujeres acuden a su ginecólogo cuando la adolescencia llama a la puerta y mantienen ese seguimiento durante toda sus vidas.
Siendo esta la base de partida, cabe traer a esta reflexión algunas de las cifras que la Fundación Movember baraja: los hombres vivimos 4,5 años menos de media que las mujeres. ¿Será quizás porque las mujeres atienden más a su salud? ¿Cuidan más lo que pueda pasarles y los antecedentes con los que cuentan?
El trabajo que Movember realiza día a día por la salud masculina se centra en tres áreas principales: salud mental, cáncer de próstata y cáncer de testículos. Para estas áreas realiza esfuerzos particulares para la investigación y la concienciación social de las tres. Sin embargo, también promueve ciertas acciones para el cuidado de la salud masculina de manera global. Estas acciones pueden definirse en las siguientes:
- Comunicación. Promueven la expresión con el entorno y la comunicación para sacar a la luz todo lo que esté trastornando el día a día de los hombres. Este punto persigue que el bienestar sea una realidad y que si hay algún síntoma de algo que se transmita. No ocultar nada que pueda estar pasándonos.
- Movimiento. ¡Hay que estar activos! Una de las terapias más eficaces para la salud masculina es el ejercicio. Nos ayudará a sentirnos activos, poner en marcha nuestro organismo y mantener una vida saludable.
- Conocimiento. Tan importante es la forma en que cuidamos día a día nuestro cuerpo como conocer cómo ha sido la historia de los que nos han precedido. En muchas de las enfermedades masculinas la genética marca una gran parte de los factores de padecerla. Por ello, es importante conocer la genética que nos precede y tenerlo en cuenta en nuestro día a día.
- Actuación. No nos preocupemos, pero sí actuemos. Si hay anomalías, síntomas que no resultan cotidianos, acudamos a consulta. Comuniquemos esas sensaciones y estemos activos en el análisis de sus causas. La detección precoz es la gran aliada en el abordaje de cualquier enfermedad. Chequeemos nuestro cuerpo, sigámosle la pista y no lo descuidemos.
Como iniciamos este post, en nosotros están las decisiones que hagamos sobre nuestro cuerpo. Está en nosotros cuidarlo y valorar la importancia de la salud masculina.
Gracias al Movimiento Movember por ser altavoz de una realidad descuidada y necesaria. ¡Todos a cuidar de nuestra salud masculina!